lunes, 15 de diciembre de 2014

enTre saBer, ImaGinar y recOrdaR.

Cuando tenia 15 años yo ya sabia lo que queria de la vida. Sabia que queria ser una hippie con aspiraciones de psicologa, sabia que queria estuadiar en la Universidad de Guadalajara, que a mis veintitantos queria vivir sola, tener una casa pequeña, con colores vivos y calidos en mis paredes y un closed lleno de ropa a la moda, y un perro cariñoso que me hiciera compañia a la hora de ver la television.
Sabia que me queria sentir como una mujer independiente, que queria viajar y conocer muchos lugares, y probar muchas cosas, y reir y llorar (mas reir  que llorar la verdad) y saborear todo. Sabia que queria ser una mujer interesante, una mujer de mundo.
En ese plan no habia cabida para hijos ni un marido, sabia que esa parte no era mi fuerte, nunca me ha gustado sacrificarme por alguien mas, nunca me ha sido atractiva la idea de quitarme cualquier cosa de la boca para darselo a nadie, o decidir entre unas bonitas botas invernales o la comida de la semana para la familia. Siempre pense que si queria casa me la tendria que comprar yo porque no tendria a mi principe azul que me la fincara segun mis sueños.

Y entonces llegue a los veintiquihubules y todo lo que sabia se me olvido.

Conoci al hombre que no figuraba en mi proyecto de vida y con el que me imagine vestida de novia caminando hacia el altar casi inmediatamente, deje de saber si queria o no queria un hijo por que yo se que lo empeze a desear con todas mis ganas aunque no supiera que tenia que hacer con el una vez teniendolo entre los brazos. Ya no quise un perro porque eran peludos y un poco apestosos y yo ahora deseaba ser una ama de casa perfecta. No olvide los viajes, pero si se me olvido el impetu de hacerlos sola porque queria que ese hombre apareciera en cada fotografia de mi vida. Y hasta estuve dispuesta a ceder mi espacio  en el closed para poder ver ropa de otra persona colgada en el. Imagine que en el me apoyaria y me ayudaria a resolver todos los problemas de la vida cotidiana.
No es que tuviera algo de malo esa nueva vida que me habia imaginado y que me empeño hoy en dia en querer tener, de hecho la considero muy buena oferta a  la fecha, es solo que creo que me equivoque de hombre, me equivoque de espacio, me equivoque de fecha y me equivoque de vida para llevarla a cabo, y que lo mejor era haber seguido con el plan original, porque en ese proceso de cambiar mi modus vivendus, se me olvido quien era yo. Se me olvido que si aprendi a valerme por mi misma, se me olvido la fortaleza que habia adquirido con los años, se me olvido que soy fuerte e independiente, se me olvido que soy una mujer interesante, que soy una mujer de mundo. Y re-aprendi que lo necesito a el para poder ser feliz.

Eso no debe ser asi, o si? No, estoy segura que todavia me queda un poco de lucidez y que no debe de ser asi. A pesar de que siento que me estoy volviendo loca algo me dice que todavia puedo hacer algo para encontarrme a mi misma. Lo que no se es de donde sacar valor para tomar la decision que se que es correcta. Y como le hago para encontrarme otra vez a mi.


3 comentarios:

Ester dijo...

Una historia que duele, pero que enseña, equivocarse es aprender y no pasa nada si nos equivocamos mas de una vez. No se debe perder la necesidad de continuar, la ilusión del mañana y sobre todo la fe en uno mismo. Un abrazo grandote

TORO SALVAJE dijo...

Lo importante es tener lucidez.
Tú pareces tenerla.
Ahora has de transformar esa lucidez en hechos porque sólo vas a vivir esta vida y cada día que pasa no volverá.
Suerte.

Cristian Macias dijo...

lo importante es que ya estas pensando con cabeza fría, que estas recordando y quizás se te llega a escapar una sonrisa, lo importante no va a ser olvidar ese capitulo, basta con no volver a repetirlo...

Un abrazo Gigante.

El arte de mi querida jolli

El arte de mi querida jolli
muchias graxias por el regalito